14/09/09
"¡Visca Catalunya lliure!"
Por José Hernández
Corresponsalía

Encontrarse con el político catalán Josep-Lluís Carod-Rovira, actual vicepresidente del gobierno de la Generalitat de Cataluña y líder de Esquerra Republicana (ERC), es recorrer la lucha independentista de esta rica región de España que tiene como epicentro a la ciudad de Barcelona.

Comienza el diálogo con este diario marcando diferencias: “Soy lo que he sido siempre: catalán. Construimos una nación entre todos los que se sientan catalanes”.

–¿Cuáles son los alcances de los planteos independentistas que usted y Esquerra Republicana plantean?

–En Cataluña siempre existió una opción independentista en la sociedad, es una opción perfectamente legítima. Esto tiene hoy su expresión política en Esquerra Republicana, que es el segundo partido de importancia en el país. Y una consideración obvia: Cataluña será lo que quiera ser. Si un día la voluntad democrática del pueblo catalán opta por construir su propio Estado, pues no se me ocurre cómo democráticamente nadie pueda oponerse a una decisión de este pueblo.

–¿En qué coinciden y en qué difieren los planteos de una izquierda independentista con los partidos conservadores?

–En Cataluña tenemos un sistema que se expresa por cinco partidos políticos. Existe un gobierno de coalición de tres partidos de izquierdas. Dos son federalistas y otro es independentista. Lo cierto es que ni el federalismo, ni el independentismo, son las posiciones oficiales del gobierno catalán, porque están en la defensa del marco actual de nuestra fuente de autonomía. Es decir, como gobierno, ni el federalismo a nivel español, ni la independencia catalana son objetivos de gobierno, sí que lo son en el interior del gobierno.

–¿Hay paralelismos entre sus posturas y las que sostienen los nacionalistas vascos?

–Se trata de dos realidades muy distintas. No somos iguales por el peso demográfico, no lo somos por el peso de la economía. Cataluña representa 2l por ciento del producto interior bruto, una tercera parte de las exportaciones y el 40 por ciento de las patentes. Hay otro elemento clave, nosotros tenemos una lengua nacional que es comprendida y utilizada por la mayoría de la población. Pero existe una diferencia esencial entre algunas posiciones del nacionalismo vasco y algunas posiciones del independentismo catalán. Yo no soy nacionalista, soy independentista. ¿Cuál es la diferencia fundamental? Es que en Cataluña todo nuestro proyecto es defendido por la vía pacífica, democrática y política. Ninguna idea, ni una sola, verá una gota de sangre, ni una vida humana, eso no vale la independencia de Cataluña, como no lo vale tampoco la unidad de España.

Contactos con ETA
–¿Qué quedó de aquella reunión suya en 2003 con ETA, tras la cual lo acusaron de hacer un pacto?

–Quedó como un nuevo referente, a través de 50 años de historia, de alguien que intentó que una organización que utiliza la violencia como sistema para defender sus ideas, deje de utilizarla, explicando que en el caso catalán no nos hacía falta recurrir a la violencia para defender nuestras ideas. Una parte de la sociedad española no admite la existencia de Cataluña como sujeto político. Hace tiempo dije que no iba a manifestar públicamente del fenómeno ETA.

–La imposición del idioma catalán es una digna reivindicación, pero ¿no corre riesgo de convertirse en una herramienta de discriminación?

–En el mundo existen 6.500 lenguas, creo que ninguna persona honesta y sensata, sabiendo que hoy la lengua española es la segunda universal con quizá 500 millones de hablantes, pueda pretender que una lengua hablada por 9 millones no exista. Entonces me pregunt ¿Bajo qué sol y qué cielo puede vivir la lengua catalana?

–¿Usted es catalán o español?

–Soy lo que he sido siempre: catalán. Cada uno es lo que se siente y lo que quiere ser. Y lo más importante del proyecto de convivencia en Cataluña es que a esta nación la vamos a construir junto a aquellos que se sientan también catalanes. Esta es la Cataluña del futuro. Está clarísim ¡Visca Catalunya lliure! (¡Viva Cataluña libre!).   Carod-Rovira dice que fue siempre catalán, y que cada uno es lo que siente y quiere ser. Foto LaVoz.