HISTORIA

El Casal Català, entidad que, como su nombre lo indica, reúne a los residentes de Córdoba nacidos en los Países Catalanes o bien que descienden de catalanes o simpatizan con Catalunya, tiene desde 1964 su sede social en la calle Urquiza 1612 de el barrio de Alta Córdoba. Para recordar sus orígenes debemos retroceder hasta 1906, ya que desde entonces y hasta fines de la década de 1940, hubo en nuestra ciudad entidades catalanas con diferentes designaciones y que funcionaron en importantes locales céntricos, entre los que vale la pena mencionar el ubicado en la tercera cuadra de la calle San Jerónimo (en el que alguna vez se reunieron quienes produjeron la Reforma Universitaria), como también el de la tercera cuadra de la Av. General Paz (donde se emplaza actualmente el edificio de Correos) en cuyos salones, hasta el primer tercio de siglo, la institución catalana de ese entonces organizaba veladas brillantes consideradas como de las más calificadas de Córdoba. Cada una de estas instituciones, por distintos motivos fue desapareciendo, pero siempre se continuaba con otra que la sucedía.


                 Así pues, un grupo de catalanes recién llegados al país y varios de los que habían pertenecido a alguna de aquellas entidades, decidió agruparse y, el 29 de Abril de 1951 fundó lo que se llamó Club Català, que en ese entonces no solo no contaba con una sede social propia, sino que ni tenía un lugar donde celebrar sus reuniones de Comisión Directiva. La buena voluntad de algunas entidades amigas, permitió el uso de sus instalaciones para que pudieran llevarse a cabo dichas reuniones y los primeros eventos importantes. En 1953, se alquiló un viejo inmueble ubicado en calle Caseros 41, en pleno Centro, en el que funcionó nuestra sede social hasta 1964, año en que, con el importante aporte de un grupo de socios, se adquirió la también antigua casona de Alta Córdoba, donde hoy desarrollamos diversas actividades vinculadas con Catalunya y, naturalmente, con la Argentina.






En esos comienzos fueron incesantes las actividades culturales, sociales y hasta deportivas que nuestra institución llevó a cabo. Se contaba con un Grupo de Teatro, que puso en escena gran cantidad de obras en castellano y en catalán y un Esbart Dansaire l´Empordà, de jóvenes, que participó en los Aplecs de Sardana (encuentro de grupos con concursos de Sardana, danza nacional de Catalunya) que tuvieron lugar en distintos puntos del país, adjudicándose el de 1965 en Rosario y organizando el 9° Aplec de 1966 en el Parque Sarmiento de nuestra ciudad; la actividad teatral y de danzas se mantuvo hasta fines de la década de 1960. En la década de 1950, importantes personalidades catalanas visitaron nuestra entidad, entre los que mencionaremos al músico Xavier Cugat y a los actores Albert Closas y Enric Guitart. También en esa década se realizó un concierto en homenaje al gran violoncelista Pau Casals en el Teatro Rivera Indarte. En lo deportivo, se realizaban campeonatos de ping pong y de ajedrez, llegando a participar en campeonatos cordobeses en esta última disciplina. Durante 2 años el desaparecido poeta y artista plástico Nicolás Lobos Porto, desarrolló un curso de dibujo.


            En los '80, la actividad comenzó a decaer y en 1983, 1984 y 1985 la actividad fue nula y sólo se llevó a cabo la Asamblea Anual Ordinaria, de modo de cumplir con lo que fija la ley para no perder la personería jurídica.


           Durante la Asamblea de 1985, un grupo de los "jóvenes" de los ´50 acordó aunar esfuerzos y dar el empuje que el Casal necesitaba, y allí comenzó una nueva etapa en la vida de nuestra institución.


           Ese grupo que, en 1986 asumió la conducción de la institución, empezó por recuperar la imagen edilicia de la sede social de Urquiza 1612, muy deteriorada luego de la inactividad de los años anteriores, refaccionándola con fondos aportados por la Generalitat de Catalunya (el gobierno catalán), y retomó la importante actividad cultural y social llevada a cabo anteriormente por la entidad.


          Una de las primeras consecuencias de esto fue que, ese mismo año, nació el Coro bajo la dirección de Ariel Seras (hijo de un matrimonio catalán de destacada labor en aquel Club Català), su responsable hasta 2002, con excepción de un lapso de 2 años entre 1992 y 1994, en que se radicó en Catalunya (siendo reemplazado por el Maestro Ariel Fernández). Desde 2002 a 2003 fue dirigido por Gustavo Espada a quien siguió Mariano López hasta 2004, mientras que durante 2005 y 2006 estuvo a cargo de Jorgelina Giordano, en tanto Sebastián Tello lo dirige desde comienzo de este año. El Coro, que desde 2002 pasó a llamarse Coral “Josep Maria Castelló” en honor a un gran amigo y director catalán fallecido en 2001, ha logrado un reconocimiento destacado en el ambiente coral de Córdoba, habiendo ofrecido más de 250 recitales repartidos entre nuestra ciudad y otras de nuestro país, como Río Tercero, Villa Dolores, Rosario, Santa Fe, Bs. As., Mendoza, Río Gallegos, además de Uruguay (Montevideo), Paraguay (Asunción) y Chile (Santiago).


Cabe señalar que en 1990 se presentó en la Dirección de Inspección de Sociedades Jurídicas una propuesta de modificación de los Estatutos Sociales. Mediante la propuesta, entre otros cambios, la entidad  pasó a denominarse Casal Català, que es como se llaman la mayor parte de las entidades catalanas de todo el mundo; casal, significa "casa grande" y también “entidad de carácter popular de los Países Catalanes, con finalidades culturales, sociales, etc.”


                 Otras actividades importantes desarrolladas, desde el nacimiento de la entidad hasta nuestros días, son exposiciones de fotografías, de pintura, simultáneas de ajedrez, cursos de idioma catalán, conferencias, talleres de pintura, de teatro, literario, ciclo de cine y encuentros corales.


             En lo que hace a la relación con el gobierno catalán hay que decir que, hasta la muerte del dictador Franco, obviamente no existía, ya que Catalunya no tenía gobierno propio elegido por el pueblo y era manejada por el gobierno de facto desde Madrid, pero esa situación cambió a partir de 1975, año en que Catalunya comenzó lentamente a recuperar su perdida autonomía y por fin, en 1980, el pueblo pudo elegir sus propias autoridades: la Generalitat y el Parlament catalanes. Poco a poco, la Generalitat fue estrechando vínculos con las entidades catalanas del exterior de Catalunya y, en 1996, se sancionó la Ley 18/96 de relación con las comunidades catalanas de fuera de Catalunya, que otorga una serie de beneficios a dichas comunidades, fortaleciéndolas. Como consecuencia directa de estas nuevas relaciones, en Abril de 1989, por primera vez en la historia de la entidad, los Srs. Josep Nubiola (Encargado de Asuntos Institucionales de la Generalitat) y Albert Manent (funcionario de la misma), visitaron el Casal, con todo lo que ello significa.


            En el año 2006, con motivo de la celebración de los "100 Años de Presencia Institucional Catalana en Córdoba", se organizaron alrededor de 20 actividades, entre conciertos, exposiciones, conferencias y ágapes, y el 28 y 29 de Abril, durante la inauguración de las obras de remodelación de la Sede Social y la Cena de dichos "100 Años..." y del 55º Aniversario del Casal, nos acompañaron, en representación de la Generalitat de Catalunya, los Señores Albert Royo i Mariné (Secretari de Cooperació Exterior), Rafel Caballería i Perramon (Responsable de las Comunitats Catalanes de l’Exterior) y Josep Maria Camps i Giralt (funcionario la mencionada dependencia), además de Presidentes y Directivos de otras entidades catalanas de Argentina.    


              Es importante destacar el gran apoyo que brinda la Generalitat de Catalunya, otorgando subvenciones que nos han permitido, por ejemplo, llevar a cabo diversas remodelaciones de la sede y enviando libres, revistas, etc.


              También vale la pena señalar que el IPECC (Instituto de Proyección Exterior de la Cultura Catalana), que otorga cada año los Premios Batista i Roca a 10 catalanes o catalanófilos que trabajan para mantener la presencia catalana, fuera de Catalunya, en 1990 concedió dicho premio a Mercé Viola Grau de Seras, en 1998 al Dr. Carles Padró Pascual, Secretario de la Comisión Directiva del Casal y, en 2002, al actual Presidente, el Ingº Josep Maria Casas i Moral, lo cual es un verdadero orgullo para la entidad.-